Un sábado de primavera alguien organiza una parrillada en la casa de campo y entre ćevapis y cervezas comienzan a cantar, lo que es una muy bonita costumbre que comparten todos los balcánicos. A un par de francesas del grupo les da por entonar la Marsellesa, a lónsenfáns de la Pa-tríííiiie, seguidas por un bosnio que continúa con una canción más grave pero también muy sonora, yedna si yedina, repite. Cuando termina nos explica que es el himno de Bosnia y Herzegovina, una canción muy bonita que habla de que el país se extiende entre ríos, el Sava, el Drina, el Una, y que es un país que amamos, un país para todos.
Ese himno fue compuesto en 1995 por Dino Merlin, adaptando una canción tradicional de sevdalinka, que es un género popular bosnio.
Una y única (en castellano)
Tierra milenaria
Juro serte fiel
Desde el mar hasta el Sava
Desde el Drina hasta el Una
Una, única
Mi patria
Una, única
Bosnia-Herzegovina
Dios que te cuide
Para las generaciones venideras
Tierra de mis sueños
De mis abuelos
Una, única
Mi patria
La versión original en bosnio(croata/serbio) está aquí.
Al bueno de Dino Merlin este hit le duró sólo 3 años, que es el tiempo que el himno estuvo en vigor, hasta 1998, cuando decidieron cambiarlo por las quejas de los serbios de Repúblika Srpska, que decían que en él no se hacía mención a las otras comunidades del país, la serbobosnia y la croatobosnia. Lo cierto es que tampoco alude a los bosnios musulmanes, pero los serbios tenían que quejarse por algo porque probablemente no les gustaba que se repitiera tanto aquello de “una única”, jedna si jedina.
Así que en 1999 adoptaron un himno sin letra, y finalmente en febrero de este año 2009 han elegido el texto:
Himno de Bosnia y Herzegovina (Intermetso)
Eres de alma resplandeciente
Llama eternal
Madre tierra Bosnia nuestra
A tí pertenezco
De cielo de azul divino
Herzegovina
En el corazón llevo tus ríos
Y tus montañas
Orgulloso y célebre
Linde ancestral
Habitarás en nuestro corazón
Por los siglos de los siglos
Generaciones de tus hijos
Dicen al unísono:
Vamos al futuro
¡Todos juntos!
Como casi nada en este país, el himno tampoco es en absoluto inocente. Unos versos tan breves no permiten mucha literatura, pero llama la atención que las tres primeras estrofas se centran en mencionar tres áreas geográficas diferenciadas: Primero Bosnia, que es la región norte del país, más continental en clima, apariencia y costumbres; a continuación Herzegovina, la zona centro-sur, de paisaje y clima más mediterráneo, con Mostar como ciudad principal; y por último incluye Krajina, “Krajina predaka”, que me he permitido la libertad de traducir como “linde ancestral”, aprovechando que krajina significa a la vez zona fronteriza (con el sentido de las marcas de la Edad Media o el limes romano) pero también es un topónimo muy usado en las lenguas eslavas: el nombre de Ucrania significa precisamente eso, y en nuestro caso es la región que recorre la frontera noroeste entre Croacia y Bosnia y Herzegovina y que fue zona fronteriza entre los imperios Turco y Austrohúngaro, poblada con serbios para que actuaran como tapón y posteriormente zona de cruentos sucesos (en los que los serbios han sido principalmente víctimas) durante la Segunda Guerra Mundial y las guerras de los años noventa.

Desde Istria hasta Belgrado, la Krajina separa Austria y Hungria (Mađarska) del Imperio Turco (Osmansko Carstvo) hacia 1750
Así pues el himno incluye explícitamente tres territorios, Bosnia, Herzegovina y Krajina, porque cada uno es comúnmente identificado o reivindicado por cada uno de los tres pueblos mayoritarios del país, bosnios musulmanes, croatas y serbios. Los musulmanes son bosnios, bošnjaci, los serbios retuvieron las Krajinas hasta casi el final de la guerra, y los croatas intentaron dominar la Herzegovina, donde cometieron terribles crímenes contra los bosnios musulmanes y donde la convivencia sigue siendo difícil hoy día, especialmente en ciudades como Mostar o Stolac.
La última estrofa termina con ese “vamos al futuro todos juntos!”, que nos invita a preguntarnos cuántos de los habitantes del país terminan de creérselo o sencillamente a cuántos les gusta la idea. Es el problema de este país, se intenta hacer Estado y nación cuando el concepto de nación es aquí ajeno a la idea de Estado de B&H.
Y es que de esas tres comunidades que viven en el país, la mayoría de los croatas y muchos serbios tienen otro pasaporte, casi todos ellos animan a representantes deportivos de otros países, han copiado las leyes de los Estados vecinos para organizar los territorios que controlan, y en general hacen todo lo que pueden por evitar que el país en el que realmente han nacido, se han criado y vivido sea un lugar más fácil para todos. La otra comunidad, la bosnia musulmana y una minoría serbia y croata, sí que creen en el concepto “Bosnia y Herzegovina” y trabajan en ello como en el caso que nos ocupa, cediendo al aceptar cambiar un himno en principio inocente para intentar integrar a los que se sienten excluidos. Al mencionar Bosnia, Herzegovina y Krajina podría considerarse que la letra es inclusiva; otros pensarán que de facto sanciona la división; en cualquier caso es reflejo fiel de lo que es este país.
Y así estamos, sufriendo las consecuencias de odios latentes generados hace décadas (me resisto a aceptar que son seculares), las desgracias causadas en los años noventa por su avivamiento por los nacionalistas criminales (de todos los bandos sin excepción), y la hipoteca de una paz mal impuesta y mal gestionada, en primer lugar por los propios habitantes de B&H. Es por ello que estos esfuerzos por crear nación pese a ser sin duda legítimos, pueden en última instancia llegar a ser contraproducentes si antes no se ha conseguido hacer tabla rasa, o al menos limar las puntas de los nacionalismos que continuamente lo torpedean. El proceso de construcción de un Estado es lento, sobre todo después de una guerra, pero uno podría preguntarse si aquí no estamos empezando por el tejado.
Es por esto que en la situación actual y con ese ruego final, “vamos al futuro todos juntos”, considerando que en realidad todos los himnos son por definición cantos al sol, el de Bosnia y Herzegovina definitivamente se lleva la palma. Pero al menos tiene letra, para bien o para mal. Ahora ya sólo quedan dos Estados en Europa cuyos temas patrios no tienen texto: San Marino y España.
NOTA: La traducción del himno en vigor (Intermeco) carece de cualquier rima y estilo “hímnico” porque la he hecho yo, así que si alguien se anima a hacer una versión más fiel al original y me la envía la publicaré con mucho gusto. En Wikipedia también se explica el origen del apodo “Intermetso”.
NOTA 2: Un amigo y lector de este blog me ha llamado para hacer una interesante apreciación, y es que el autor tanto de la música como del texto es Dušan Šeštić [Dushan Sheshtits], un serbio de Bosnia, compositor de profesión, que ganó de los dos concursos públicos que las autoridades organizaron para seleccionar la partitura y letra del himno nacional. La hija de Dušan, Marija Šeštić, fue con tan sólo 20 años la representante de Bosnia y Herzegovina en el concurso de Eurovisión de 2007 con la romántica canción de “Río sin nombre“. Ambos, padre e hija, son exponentes de que también la minoría serbia puede hacer nación, pues el que una joven serbobosnia represente B&H en un concurso del impacto mundial de Eurovisión no es ninguna tontería. Ha debido ser de las pocas veces en que serbios y bosnios coincidieron en un deseo y apoyo común para el país.
Muchas gracias, Isi.













