"Los periódicos nada dicen de la vida silenciosa de millones de hombres sin historia que a todas horas del día y en todos los países del globo se levantan a una orden del sol y van a sus campos a proseguir la oscura y silenciosa labor cotidiana y eterna, esa labor que echa las bases sobre las que se alzan los islotes de la Historia"
Este individuo se llama Dragan Marković Palma. Una colega y amiga que vive en Belgrado, Susana, me pasó el enlace y añadió lo siguiente:
“Ahora es alcalde de Jagodina y miembro del Parlamento, se supone que por ley eso no es posible, hay una incompatibilidad en las funciones, pero este señor considera que no, y ahí está, con los dos puestos. Este hombre fue uno de los cercanos de Arkan, pero de los más más cercanos, lo que no le impide en estos momentos estar en el partido proeuropeo, apoyando a Tadic, porque les conviene a todos, claro, y Tadic y sus colegas no sueltan prenda a sus socios europeos sobre la historia de esta joya, de este no sacan nada de su pasado como sí hacen con otros a los que les conviene desprestigiar. A este buen hombre, como buen serbio que es, le gustan los festejos, a los que invita a los principales embajadores serbios por el mundo, y por lo que me ha contado Rale, organizan peleas, vamos, esos momentos culturales necesarios para estar a la altura de sus, como él, insignes invitados.
No me sé nada más de él, pero nos hacemos una idea, no?”. Nos la hacemos, y nos convencemos de que Serbia necesita urgentemente una renovación de sus elites políticas, y por supuesto, mejorar la situación de los derechos humanos y ciudadanos y el respeto hacia los homosexuales.
Gracias a Susana y Rale por el enlace y la información, y a mi kum Dule y su mujer Tamara por la ayuda en la traducción.
Esto utilizaban para degollar prisioneros en Jasenovac
El día 24 de septiembre se celebró en Croacia un homenaje a las víctimas de los campos de concentración en el país durante la Segunda Guerra Mundial. Croacia fue invadida por las tropas del Eje y en 1941 se estableció el Estado Independiente de Croacia (NDH, en sus siglas en croata), controlado por el movimiento Ustaša liderado por Ante Pavelić. Los fascistas croatas instauraron un régimen de terror que detuvo, encerró y asesinó a centenares de miles de serbios, judíos y gitanos, de los cuáles sólo en el tristemente famoso campo de Jasenovac murieron entre 100.000 y 600.000.
Este año el cardenal y arzobispo de Zagreb Josip Bozanić visitó por primera vez estos campos acompañado de 400 religiosos. El tamaño del séquito se explica por la importancia del acontecimiento, ya que el cardenal es la cabeza máxima de la Iglesia Católica en Croacia, y es la figura de más alto rango de la Iglesia que ha pasado por aquí desde la Segunda Guerra Mundial. El colaboracionismo de la Iglesia con el fascismo Ustaša es un episodio controvertido en la historia reciente de Croacia: la Yugoslavia de Tito condenó al cardenal de aquella época a 16 años de cárcel, pero Juan Pablo II tenía otra imagen de él y lo beatificó en 1998. Es más, lo nombró mártir, pese a que de los 16 años de pena sólo cumplió 5 y luego el ex cardenal se retiró a su parroquia.
El Presidente de la República, Stjepan Mesić
La visita del cardenal a los campos de concentración ha servido al Presidente de la República Stjepan Mesić para elevar un grado la tensión con la Iglesia Católica, ya que juzgó que la visita del cardenal debía haberse producido “mucho antes”. A esto respondió un obispo diciendo que “sería bueno si nuestro presidente fuera un católico, no sólo declarado, sino cuya vida fuera un testimonio de fé”. Y así están las relaciones Estado-Iglesia en Croacia actualmente, según parece todo detonado por la sugerencia de Mesić de retirar los símbolos religiosos de los cuarteles, comisarías y escuelas. Después de este anuncio, en la revista “La Voz del Concilio” [Glas Koncila] se declaraba la guerra con un artículo en el que se hablaba de la necesidad de que el presidente fuera “una persona sana y equilibrada”.
A la Iglesia Croata no le gusta Mesić, y estamos en época preelectoral así que le están dando con toda la artillería. Pero Mesić no se queda corto y ha amenazado con cortar el grifo de la financiación pública a la Iglesia. Las elecciones son en enero de 2010, y este país, con un 88% de católicos, lo es bastante más que España, que tiene un 76%. A ver qué pasa.