Balkanidades

Reflexiones, noticias y curiosidades sobre los Balcanes

Posts Tagged ‘Milo Djukanovic’

A propósito de las elecciones parlamentarias en Montenegro

Posted by Miguel G. Lázaro on April 3, 2009

elecciones Montenegro

Elecciones en Montenegro

El domingo 29 de marzo se han celebrado elecciones parlamentarias en Montenegro; como tenía curiosidad por ver qué pasaba me dejé caer por Podgorica, pero el día fue gris, llovió, y resultó bastante aburrido. Un amigo local no perdía la esperanza e insistía al inicio de la noche de que habría juerga pese a ser domingo, porque la gente saldría a celebrar la victoria. Obviamente ya se sabía de antemano que iban a ganar los de siempre, la pregunta era por cuánto.

Al final han ganado por mucho: tienen mayoría absoluta con el 52 % de los votos (casi 170.000 sobre 324.000 votos válidos). Los otros 15 partidos y coaliciones que se presentaron (¡15!) se han repartido los 154.000 votos restantes, siendo el segundo más votado el Partido Nacional Socialista (SNP) con 54.500 votos, y el último el Partido de la Prosperidad Democrática, con sólo 805. Parecen elecciones municipales, pero es que Montenegro es muy pequeño.

Yo habré preguntado a una docena de personas si votaron y sólo una me dijo que sí. El índice de participación de mi encuesta es muy inferior al oficial, el 66%, pero también es cierto que la gente que conozco son bastante escépticos sobre la situación política nacional. Todos ellos coinciden en considerar al gobierno y en general a toda la clase política una panda de ladrones, y ellos coinciden conmigo en que por mucho que preguntes es casi imposible encontrar a alguien que reconozca votar al partido gobernante, pero siempre arrasa a nivel nacional. Algunos municipios le son esquivos (Cetinje durante mucho tiempo, Herceg Novi y el noreste fronterizo con Serbia) lo que refleja la política interna del país, y de alguna forma confirma la regla de que quien controla las riendas tiene más fácil controlar el carro.

Una de las rarísimas pintadas críticas contra el gobierno que se pueden encontrar en Montenegro. Dice "Nos encanta que nos jodas, Milo"

Una de las rarísimas pintadas críticas contra el gobierno que se pueden encontrar en Montenegro. Dice "Nos encanta que nos jodas, Milo"

El centro de Montenegro y la costa son dominio del gobierno central porque el país es la capital y la costa, y es ahí donde deciden a quién favorecen o pueden comprar. En estas zonas se concentran la mayoría de las inversiones públicas y privadas (y éstas abruman!), con lo que hay muchos favorecidos que deben algo, y mucha gente a la que no le interesa que nada cambie.

La única conocida que votó, ese ridículo índice de participación de mi peregrina encuesta, dice que votó no sabe muy bien por quién pero segura de que no fue por el gobierno, y que votó más que nada para que no utilizaran su abstención a su favor. Me habló a continuación de una mujer, su tía o su vecina, que pese a llevar 20 años en Canadá y no haber estado en Montenegro para votar ni una sola vez, sabía que alguien había votado por ella siempre, mágicamente. De primera mano también me contaron la historia de alguien que no había votado en unas elecciones nacionales y a quien al día siguiente su jefe en Podgorica llamó y después de preguntarle por qué se había abstenido, le dijo que esperaba que en los próximos comicios, votara al partido que mejor satisfacía sus intereses. Historias como éstas hay a centenares.

En los meses anteriores al referédum de independencia de 2006 se escuchaban historias increíbles, como las del “alquiler” de DNIs durante unas semanas hasta que pasara la cita electoral, o la de un vídeo en el que dos militantes del partido en el gobierno y un agente de la policía secreta informan a un ciudadano, en una zona del sur con alta población albanesa, de que si vota a favor de la independencia ellos se encargarán de que desaparezca su deuda de 1.500 € de electricidad. Nunca llegué a ver aquel vídeo y me sorprende que no esté en Internet, pero se habla mucho de ello. En un país en el que apenas hay gas y la calefacción depende de la electricidad (o de la leña), la gente acumula deudas insoportables. La electricidad es realmente cara en Montenegro y lo irónico es que a fin de cuentas, que el Estado compre la deuda eléctrica de los ciudadanos no es sino otra forma de subvencionarla, sólo que a posteriori.

Así pues, después de estas elecciones Milo Dujkanović repite como presidente del Gobierno y ya van seis legislaturas. De hecho, se estrenó en 1991, con el primer gobierno resultado de elecciones multipartidistas, y desde entonces sólo en dos legislaturas no ha comenzado como Primer Ministro: cuando prefirió probar como Presidente de la República, y cuando dejó la política después del referéndum de independencia para dedicarse a los negocios. Pero este paréntesis apolítico duró sólo un año y medio, y una semana después de haber creado empresas privadas con un capital conjunto de varios millones de euros, asumió el cargo de Presidente del Gobierno por la renuncia por problemas cardíacos de su sucesor.

Montenegro es uno de los casos más notables y exitosos de transformación de las elites de un sistema socialista a la economía de mercado, exitoso sobre todo para las elites, se entiende, y sin duda hay que descubrirse ante las habilidades políticas de Milo Dujkanović, todo un animal político de talla impresionante. Y no lo digo sólo por su físico (mide 1,96 m) sino por su capacidad camaleónica para salir airoso de cualquier trance. Ha conseguido también convertirse en la niña bonita de Occidente en los Balcanes, y el apellido “pro-europeo” acompaña cualquier crónica o declaración sobre él o su gobierno.

Las triquiñuelas del gobierno para conseguir el sí en el referendum de 2006 eran vox populi pero la OSCE, la UE, el Consejo de Europa y todo Occidente lo sancionaron como un ejercicio de democracia correcto y limpio. En estas elecciones, la OSCE considera que el proceso estuvo muy bien organizado y resultó “verdaderamente impresionante”, pero reconoce que ha habido “frecuentes acusaciones de fraude electoral”, a lo que únicamente recomienda “buscar métodos para aumentar la legitimidad y ganar confianza entre todo el electorado”. Curioso. Es cierto que la misión de la OSCE es sólo observar e informar, son otros los que tienen capacidad política para presionar, pero se echa de menos un mayor desarrollo de las acusaciones de fraude.

Propaganda de uno de los partidos de la oposición

Propaganda de uno de los partidos de la oposición

Lo cierto es que la fragmentadísima oposición montenegrina apenas ha hecho los deberes y así le han ido las elecciones. Más que propuestas de cambio se han dedicado a acusar al gobierno de todos los males. Probablemente tengan razón en que las elecciones han sido adelantadas para minimizar los efectos negativos de la crisis económica, y mucha gente coincide con ellos en que la transición se está haciendo de forma irregular y enriqueciendo de forma insultante a unos pocos, pero hay que cambiar el mensaje, esos son lugares comunes conocidos por todos. Milo y los suyos no han querido esperar al final del año para que el previsible descenso de la temporada estival les perjudique, y lo han hecho bien subvencionando con 13.000 € a cualquier partido que se presentara, lo que ha contribuido a fragmentar y debilitar a la oposición. Como decimos, a éstos les gustan las mieles del poder y saben cómo aferrarse a ellas. Y ahí estarán durante mucho más tiempo.

Finalmente la noche del domingo electoral fue como cualquier noche de domingo del inicio de la primavera. Sólo 3 o 4 coches con ruidosas bocinas y jóvenes en las ventanas ondeando banderas nacionales permitían adivinar que había pasado algo. La fiesta había sido en la sede del Gobierno. Allí se habían tirado fuegos artificiales y el partido ganador había celebrado la victoria. Es difícil imaginar que en España el partido ganador se atreviera a tirar petardos desde La Moncloa.

Posted in Política | Tagged: , , | 2 Comments »

Balcanes y la UE: novios que no se conocen.

Posted by Miguel G. Lázaro on November 27, 2008

Durante los años que llevo viviendo en la región he conocido decenas o más bien centenares de jóvenes que habían estudiado o trabajado en el extranjero, muchos de ellos gracias a las innumerables becas que centenares de instituciones, públicas y privadas, occidentales en su mayoría, ofrecen de forma regular e incansable a las nuevas generaciones de los Balcanes.

Sinceramente, en algún momento tuve el injusto pensamiento de que esta juventud tiene más posibilidades de salir a estudiar o a hacer prácticas en el extranjero que los jóvenes españoles. Es cierto que nosotros disfrutamos del programa Erasmus, becas pre y post-doctorales y otras muchas posibilidades, pero es probable que per capita las oportunidades de salir al extranjero sean mayores para un estudiante serbio, bosnio o montenegrino. Sea esta reflexión fundada o no, en los últimos días un par de anécdotas me han hecho pensar que en realidad, TODOS los jóvenes de la región deberían pasarse una temporada en el extranjero. Aunque cueste una fortuna. Aunque sea una locura.

La reacción de los que regresan de una estancia en Occidente suele ser una combinación de reafirmación de las raíces (“qué bonito es mi país y cómo me gusta mi cultura”) y a la vez de pesadumbre por el retorno a un nivel de vida muy inferior con mínimas posibilidades de promoción y puesta en valor de lo adquirido en el extranjero. Pero de alguna forma ya han adquirido un referente personal, subjetivo pero propio y no adquirido a través de la televisión o internet, un referente que les puede motivar en su acción profesional, política y ciudadana.

Todos los días la prensa, radio y TV bombardean a los ciudadanos con innumerables referencias al proceso de integración europea. La Comisión Europea dice esto, Solana aquello, la OTAN anima a esto, el Alto Representante critica lo otro, la OSCE, la OCDE, el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa, el Comité de las Regiones… todos dicen algo, imponen o recomiendan, aplauden o censuran, y los gobiernos reforman o buscan justificaciones, pero la UE y la integración es omnipresente, omnisciente, inevitable.

Como pasa en otros países incluyendo la mayoría de los miembros de la UE, las reformas impopulares son culpa de Bruselas mientras que las que se entienden como positivas se las anotan los políticos locales. Las continuas referencias a la UE y los costes de la adhesión, además de la afrenta al orgullo que supuso la adhesión de Rumanía y Bulgaria, países vistos como mucho más atrasados que los de la antigua Yugoslavia, hacen que el euroescepticismo se extienda como una mancha de aceite en aguas turbulentas. Son muchos los ciudadanos que no están tan seguros de las ventajas de la integración en la UE, y sobre todo de si la ventaja más perceptible de la adhesión (el visado!) merece los costes de la adhesión. Y lo cierto es que resulta muy difícil convencerles de lo contrario.

Estos días he escuchado varios de estos comentarios euroescépticos, a los que podemos sumar las declaraciones de Milo Djukanovic, Primer Ministro de Montenegro, sobre la afirmación de Javier Solana de que Montenegro está cada día más cerca de la Unión Europea (25 de noviembre): Milo dijo que “los intereses son incontestables. Varias veces he insistido en que no es mayor el interés de Montenegro y los países de los Balcanes Occidentales de estar en la Unión Europa, que el que tiene la Unión de que estos países se integren en su seno”.

Entre una masa escéptica y desmoralizada y unos líderes políticos que juegan al tira y afloja con la Unión Europea la cosa pinta bastante gris. Si ya en los países miembros de la UE el conocimiento que tenemos de la institución que decide sobre nuestras vidas es mínima, en esta zona de Europa, en la que la UE puede suponer por fin el colchón que amortigüe las tensiones latentes dominantes, la población debe conocer de primera mano quién es esa deidad a quien en cuyo nombre se invocan grandes sacrificios. Las nuevas generaciones, aquellas sin memoria histórica de la próspera convivencia en la Yugoslavia de los años 70 y principios de los 80, deberían tener la oportunidad de conocer a sus vecinos presentes y futuros, y el mejor contacto es el directo, pues el conocimiento es la base del respeto y la tolerancia. Y por supuesto, de la voluntad, la acción política y el ejercicio democrático. Y todos estos países, sin excepción, necesitan urgentemente ciudadanos conscientes, educados en tolerancia, con amplitud de miras más allá de sus fronteras, con objetivos vitales que les animen a la acción política, ciudadanos libres no manipulables por unas elites nepotistas, oportunistas y peligrosas.

Posted in Política | Tagged: , , , | Leave a Comment »