La política ecológica de Montenegro

durmitor-002-31Hay países que por la cantidad de tesoros que acumulan en su territorio realmente parecen tocados por una mano divina, países tan bellos pero tan diminutos que le darían otro sentido a ese piropo ya desgastado de que “los mejores perfumes siempre vienen en frascos pequeños”. Montenegro, el 160º país más pequeño del mundo, si fuera una chica sería una de esas muy bajitas con una belleza que quita el aliento, y es así precisamente, “breathtaking”, como también a menudo los montenegrinos definen su país.

El eslogan oficial de las campañas publicitarias es en cambio Belleza salvaje, Wild Beauty, aunque no sabría si mejor traducirlo como belleza brutal porque lo que esta gente tiene aquí carece de cualquier proporción. Y no me refiero al tamaño, para eso está el continente americano, sino a su riqueza o como dicen en su idioma, en bogastvo, que es una palabra preciosa. En poco más de 13.000 kms² pasamos de una inolvidable costa similar a la Brava a las montañas alpinas de Prokletije y Durmitor, y todo ello no sólo bonito, sino excepcionalmente bello.

Los montenegrinos son conscientes y están muy orgullosos de la belleza de su territorio, y por ello el Parlamento local hizo una emotiva declaración oficial de compromiso de protección de la naturaleza en septiembre de 1991. Así se convirtió Montenegro en el primer Estado ecológico del planeta, un voto reafirmado en la la Constitución de 2007, que define al país independiente como un “Estado democrático, social y ecológico”.

Esta bella iniciativa está sin embargo ensombrecida por el contexto en que se tomó. En aquel septiembre de 1991 la guerra ya había comenzado en Croacia, y es cuando poco sorprendente que en tal coyuntura aquellos políticos tuvieran tiempo para preocuparse (también) de la protección de la naturaleza. Pero lo que suena terriblemente hipócrita es que el Parlamento de Montenegro se comprometiera a “la lucha por la dignidad del hombre” sólo 11 días antes de que tropas montenegrinas participaran en el sitio y bombardeo de Dubrovnik.

Aquellos terribles tiempos han pasado, ahora Montenegro hace del turismo su mayor negocio y acaban de descubrir que ser ecológico también es rentable. De reclamo publicitario la ecología ha pasado a convertirse en excusa para inflar las arcas estatales, y desde la primavera de 2008 todos los vehículos que circulan por el país deben pagar una tasa ecológica (eco-tax) que varía entre 10 y 150 €. A quien llegue ahora a las fronteras del país en un vehículo de hasta 9 asientos se le acercará un individuo, lo más probable sin identificar, que le dirá en un inglés relativamente pobre (si lo llega a hablar en absoluto), que debe pagar 10 € y poner una pegatina en la esquina superior derecho de su luna para indicar que ha pagado la ecotasa. La situación es realmente surrealista, aquél pidiendo dinero y uno pensando que le están tomando el pelo, pero cuando el policía dice que no pagar la tasa conlleva una multa de 160 €, te planteas que merece la pena correr el riesgo de que el tipo se vaya a cenar con tu dinero.

La tasa carece de cualquier sentido, pues un coche matriculado en Montenegro que circula por sus carreteras 365 días al año, paga esos mismos 10 € que el extranjero que quiere hacer una excursión de un día desde Dubrovnik hasta Kotor. Por no hablar de los enormes e hipercontaminantes todoterrenos, cada día más abundantes en Montenegro, que con 10 € cumplen sus obligaciones ecológicas porque tienen menos de 9 plazas. Pero bueno, esto es Montenegro, así que se quedan tan anchos cuando en el folleto que reparten explicando en qué consiste la tasa reconocen que “un mayor número de gente pasa más y más tiempo en sus vehículos a motor, usando motores de combustión interna que causan emisiones de gases dañinos”, siendo “una amenaza ecológica que aumenta durante la temporada turística, debido a una mayor intensidad del tráfico”. Así que “todos los turistas son nuestros queridos huéspedes, y son bienvenidos en Montenegro porque vienen como amigos y admiradores de las bellezas naturales de nuestro país. Es exactamente por esto por lo que creemos que nuestros huéspedes, así como los ciudadanos de Montenegro, entenderán por qué es necesario cuidar los elevados estándares medioambientales del Estado ecológico de Montenegro”.

Es difícil describir cuánto suena esto a chiste si no se ha vivido en este país, pero para muestra de la sensibilidad montenegrina hacia la naturaleza sirvan algunas imágenes:

Basura que incluye carrocerías de coches, cerca de Bar

Basura que incluye carrocerías de coches, cerca de Bar

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Basura en los alrededores de las ruinas del famoso monasterio de Ratac

Destrucción de la costa para construir un hotel de lujo

Destrucción de la costa para construir un hotel de lujo

Así se encargan de la naturaleza en Podgorica, la capital del país

Así se encargan de la naturaleza en Podgorica, la capital del país

La mayoría de estas fotos son de 2007. Confiemos en que desde entonces una mayor conciencia y mayores recursos gracias a la ecotasa les permitan cuidar con más mimo el Estado ecológico de Montenegro.

 

6 Respuestas a “La política ecológica de Montenegro

  1. Bueno chico, gracias por el artículo!!. Ha llegado en el momento idoneo: Así prepararé mis 10€uritos… para pagarlos el próximo día 2 de Mayo!. No es broma!

    Que planes tienes/teneis para este mes de mayo?, nos vemos en MUO?.

    Que te parece?🙂

  2. @ Enrique: Dobrodosao, compañero! Nos veremos, nos veremos en Muo, siempre es un gustazo.

    @ Guille: Gracias!

    @ Maja: hahaha… vale, dejémoslo en tablas (nerijeseno): Montenegro es un perfume un poco agriado, que esperemos que no se vuelva tóxico. Moze?

  3. Buenas tardes, la semana pasada intenté pasar la frontera de Croacia con Montenegro, y me exigieron el pago de la eco-tasa, impuesto ecologico, eran cuatro guardias en sus garita que se reian de mi despectivamente, con sus pies apoyados encima de la masa a grandes carcajadas, me pidieron 30 €, a los cuales me negué a apagar, y con un gesto muy grosero, me indicaron que diera la vuelta y me fuera por donde he venido, además de pedirme todo tipo de documentos personales y del vehiculo, pasaporte, documentación del vehiculo, seguro, carta “griiiin”, todo con gran burla hacia mi persona. Naturalmente me dí la vuelta, y Montenegro se quedo sin mi visita, y sin mi consumo. No entiendo que en estos momentos, haya que recurrir al soborno, y hacer el juego a la policia corrupta. Me gustaría saber, si es legal o usual, ese pago,

  4. Hola Enrique.

    Pues sí, es legal. Es lo que se cuenta en el artículo de más arriba. 30 Euros por un coche con hasta 9 asientos y cuyo PMA es hasta 5.000 kg (http://www.gov.me/files/1213366818.pdf). Así que sí. Y también, la green card, tu pasaporte, documentos del vehículo y demás, son cosas que hay que enseñar en la frontera.

    Lo que no es legal pero sí usual es la arrogancia, mala educación y soberbia de la policía montenegrina. No sé hasta qué punto se burlarían de ti, pero sí, son unos chulos.

    Es una pena que te hayas perdido las bellezas de Montenegro y te hayas cogido ese cabreo, pero es lo que tiene Montenegro: sus autoridades son bastante cafres.

    Un saludo

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